La entidad ha revisado sus previsiones y ahora calcula que los precios crecerán más de lo que pensaban hace unos meses. Según su último informe, el precio de la vivienda en España acabará 2025 un 12% más alto, cuatro puntos por encima de lo que esperaban antes. Y en 2026, subirán otro 7%, tres puntos más de lo previsto. Para 2027, Bankinter habla de un aumento del 4%.
¿A qué se debe este cambio? El banco señala varios motivos: el tirón inversor en el sector inmobiliario, la buena marcha del empleo y la gran liquidez disponible en el mercado. Esa liquidez sigue empujando el precio de todos los activos, incluida la vivienda, sobre todo en países como España, donde apenas se libera suelo para construir. A esto se suma la falta de oferta y el encarecimiento de los alquileres. Bankinter destaca que el mayor impacto se notará en las grandes ciudades, la costa mediterránea y las islas, donde hay mucha demanda extranjera y poca vivienda disponible.
Ahora bien, aunque la subida será fuerte en España, Bankinter cree que Portugal lo va a notar todavía más. Para este año, esperan que los precios allí suban un 15% (tres puntos más que aquí) y otro 10% en 2026. En 2027, prevén un incremento del 8%, el doble que en España. ¿Por qué? En Portugal, la oferta es muy limitada, hay mucha demanda internacional y el gobierno ha puesto en marcha ayudas para que los jóvenes compren casa. Por eso, el mercado inmobiliario sigue siendo uno de los grandes focos de presión económica y social en el país vecino.
Mientras tanto, Irlanda va por otro camino. Allí, el ritmo de subida de precios se va a ir frenando año tras año. Para 2024, Bankinter calcula que la vivienda subirá un 7,5%, menos que en España y Portugal. En 2026, el aumento será del 7%, igual que en España y tres puntos menos que en Portugal. Y en 2027, la subida se quedará en el 6,5%. Así que, aunque en dos años Irlanda superará a España en ritmo de encarecimiento, seguirá por detrás de Portugal.