Solo el 1% de los pisos en alquiler en España son realmente asequibles para los jóvenes. En Alemania, esa cifra sube al 30%. La diferencia es brutal. En España, casi la mitad de los jóvenes entre 25 y 34 años sigue viviendo con sus padres. En Francia, solo el 20% de los jóvenes consigue emanciparse, a pesar de los precios. Al final, la vivienda es más accesible justo en los países donde menos gente compra casa.

La cosa se ha puesto difícil para todos, pero algunos lo llevan peor que otros. Los jóvenes, por ejemplo, están especialmente expuestos a la subida de precios. La Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound) lo deja claro: los jóvenes tienen sueldos más bajos, sufren más precariedad laboral y se ven obligados a mudarse por estudios o trabajo. El problema es general en Europa, aunque no en todos los países se vive igual. 

En España, apenas el 1,2% de los pisos en alquiler en ciudades resulta asequible para los jóvenes. En Francia es casi el 20%. En Alemania, casi el 30%. España está mucho peor que el resto de las grandes economías europeas. Y ni hablar de otros países: en la mayoría, el porcentaje de alquileres asequibles para menores de 39 años no pasa del 15%. En Croacia, Chipre, Grecia, Hungría, Letonia, Portugal y Eslovaquia, encontrar un piso que no te deje seco es prácticamente imposible: menos del 0,5% cumple el criterio. Solo siete de los 24 países europeos analizados superan el 10% de pisos asequibles en ciudades, y Alemania y Francia lideran la lista. Suecia y Finlandia se quedan en el 14% y el 11%. 

El informe señala algo que parece obvio cuando lo ves: en los países donde el alquiler es la opción más común, hay más pisos asequibles. Donde predomina la compra, los jóvenes lo tienen mucho más difícil. En España, el 65% de la gente vive en casa propia. Solo el 35% alquila. Italia y Portugal están igual. En el centro y norte de Europa, el alquiler pesa más. Alemania es el país con más inquilinos: casi el 70%. 

Eurofound avisa que las cifras pueden variar porque en algunos países mucha vivienda no se anuncia por internet, así que el estudio puede no captar todo el mercado. Pero la falta de pisos asequibles es real. El informe lo dice sin rodeos: la escasez de vivienda social y pisos subvencionados ha empeorado la situación, y mucha gente tiene que lanzarse al mercado privado, donde los precios se han disparado porque hay mucha más demanda que oferta, sobre todo en grandes ciudades y zonas turísticas. 

¿El resultado para los jóvenes? En muchas zonas de España, Portugal, Polonia, Irlanda y Bulgaria, hay que gastarse más del 80% del sueldo solo para el alquiler. En zonas costeras españolas, ni con todo el sueldo alcanza. Y aunque el problema es más grave en las ciudades, tampoco en el campo la cosa está fácil: en algunas zonas rurales de España o Francia, apenas hay pisos y la única opción real es quedarse en casa de los padres o lanzarse a comprar. 

Así, emanciparse se vuelve un sueño lejano para muchos. En la Unión Europea, casi un tercio de los jóvenes entre 25 y 34 años sigue en casa de sus padres. En España, el 46% de los jóvenes de esa edad no ha podido irse. Italia y Portugal están igual o peor. En cambio, en Francia y Alemania, solo el 16% y el 12% de los jóvenes sigue en casa; en Dinamarca y Finlandia, apenas el 3%. Croacia ya es otra historia: allí el 64% de los jóvenes sigue viviendo con sus padres. 

El estudio también intenta medir si esto es cuestión de preferencias. En España hay 3,5 millones de hogares formados por gente de entre 18 y 39 años, con una media de 3,4 personas en cada uno. En muchos casos, la realidad es que quedarse en casa no es una elección, sino la única salida. 

Aun así, la encuesta muestra que la gente prefiere hogares de unas 2,4 personas en promedio, y eso deja fuera la formación de unos 1,5 millones de hogares nuevos. ¿Por qué no logran cumplir sus expectativas? Básicamente, porque no ganan lo suficiente y no encuentran viviendas disponibles donde quieren vivir. El informe lo deja claro: “Atender la falta de vivienda entre los jóvenes tiene que ser una prioridad política.” Entre sus propuestas, sugiere crear fondos rotatorios para reinvertir los ingresos públicos de alquileres e intereses hipotecarios en vivienda asequible. Además, apuesta más por apoyar la construcción y la reactivación de viviendas vacías que por dar ayudas directas a los inquilinos.

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