Las viviendas de segunda mano tampoco se quedan atrás, con un aumento previsto del 8%. Todo esto viene de las previsiones del Grupo Tecnitasa.
El mercado del alquiler sigue bajo mucha presión. Los precios suben, sobre todo porque cada vez hay menos oferta. ¿La razón? Muchos propietarios se sienten inseguros con las nuevas políticas del gobierno y deciden no sacar sus pisos al mercado, mientras la demanda sigue fuerte.
Tecnitasa lo tiene claro: el año que viene, la diferencia entre la oferta y la demanda en vivienda será todavía más grande. Solo se construirán unas 100.000 viviendas nuevas, pero la demanda será más del doble, y la inmigración empuja todavía más. Al final, esto dispara los precios, sobre todo donde más gente busca casa.
El presidente de Tecnitasa y de Atasa, José María Basáñez, lo resume así: cada vez es más difícil para las familias con menos ingresos, y sobre todo para los jóvenes, conseguir una vivienda, ya sea para comprar o alquilar.
En las ciudades, donde ya casi no queda suelo para construir, los cambios de uso están ganando terreno. Cada vez se transforman más oficinas en viviendas, a pesar de lo complicado que puede ser a nivel legal. La alta demanda y una administración un poco más flexible ayudan a que esto avance rápido, sobre todo cuando el objetivo es ofrecer pisos a precios más bajos.
También están convirtiendo locales comerciales que ya no funcionan en pisos, incluyendo opciones de alquiler asequible y vivienda social. Así buscan dar algo de respiro a un mercado que no deja de apretar.