Barcelona enfrenta una crisis de vivienda marcada por la escasez de alquileres asequibles y el alto impacto de los pisos turísticos (VUT) en el mercado residencial. Para garantizar el derecho a vivir en la ciudad, el Ayuntamiento ha puesto en marcha el Pla Viure, una estrategia integral que combina regulación, promoción de vivienda y recuperación de pisos turísticos. Esta medida busca equilibrar la oferta entre el uso turístico y residencial, mejorar la convivencia vecinal y reducir los precios de alquiler y compraventa.
¿Por qué el Ayuntamiento de Barcelona impulsa el fin de los pisos turísticos (VUT)?
El acceso a la vivienda es una de las mayores preocupaciones de la ciudad. El Ayuntamiento, bajo la estrategia Pla Viure del alcalde Jaume Collboni, busca garantizar el derecho a vivir en Barcelona, priorizando la vivienda asequible mediante una política integral que combina regulación, promoción de nueva vivienda, rehabilitación y compra de inmuebles. La recuperación de más de 10.000 pisos turísticos para uso residencial forma parte de estas medidas y se aplicará a partir de 2028.
Cuál es el respaldo legal de esta medida?
La decisión de no renovar las licencias de VUT se basa en un decreto ley de 2023 de la Generalitat de Catalunya, que exige autorización previa en municipios con mercado tensionado. Además, el Tribunal Constitucional, en la sentencia 64/2025, avaló la medida, reconociendo que protege el derecho de acceso a la vivienda sin vulnerar el derecho de propiedad. Esta decisión también sigue la jurisprudencia europea, como el caso parisino Cali Apartments, que permite limitar el uso turístico por razones de interés general.
¿Qué impacto tendrá en los precios de alquiler y compraventa?
Según el Institut d’Economia de Barcelona, la vuelta de estas viviendas al mercado residencial podría reducir los alquileres entre un 8% y un 13,4% y los precios de compraventa en un 6,1%. Esta medida complementa la contención de rentas ya observada en 2024 y 2025, cuando los contratos de alquiler cayeron de 1.193,4 € a 1.135,5 € mensuales.
¿Cómo afectará al empleo y la economía?
La medida tendrá un impacto económico limitado: apenas un 0,04% de reducción del PIB de la ciudad y una caída de entre 0,35% y 1,35% en afiliaciones. El Ayuntamiento ha preparado planes de orientación y recualificación para 8.000 personas potencialmente afectadas y busca generar 180.000 nuevos empleos con el plan Barcelona Impulsa, enfocándose en empleo de calidad, comercio de proximidad y nuevos sectores económicos.
¿Cómo afecta a la vida vecinal y la capacidad turística?
La eliminación de las VUT busca reducir problemas de convivencia, como el ruido y la rotación constante de visitantes, que según la Encuesta de Percepción del Turismo 2024, molestan al 63,7% de la ciudadanía. La medida no compromete la capacidad turística: Barcelona y su área metropolitana cuentan con más de 146.000 plazas hoteleras, con previsión de 5.000 nuevas plazas en la ciudad y 15.000 en el área metropolitana.
El fin de los pisos turísticos en Barcelona responde a una emergencia habitacional, buscando recuperar más de 10.000 viviendas para uso residencial y ofrecer alojamiento potencial a unas 25.000 personas. La medida cuenta con sólido respaldo legal, reducirá los precios de alquiler y compraventa, tendrá un impacto económico limitado y permitirá mejorar la convivencia vecinal sin afectar la capacidad turística de la ciudad. En conjunto, se trata de una estrategia integral para garantizar el derecho a la vivienda y reforzar la sostenibilidad urbana de Barcelona.
Prez, M. et al. (2026) La Generalitat Proh, El Mundo.
Disponible en: https://www.elmundo.es/economia/vivienda/2026/02/19/6996c77be4d4d876518b4571.html (Consultado: 20 de febrero de 2026).